Cuando el viento golpea
en tus ojos me escondo
y te pongo lloroso
aunque tú no lo quieras.
Y de la casa me echas
cada vez que me pongo,
cada vez que me asomo
y me cierras la puerta.
El verano me quiere
el invierno me anula
cada vez que se viene
un cernido de lluvia
y aunque no quieras verme
vuelvo a ti, sin excusas.