Poeta De La Otra Esquina

Para un perro extraviado de mis manos.

Hace tanto que no te veo,
Chocolate.


Cachorro azabache
de tiernos gimoteos
y mirada nueva.


Ibas a verme a la cancha,
y en el círculo central nos tirábamos
a darnos las caricias bien guardadas
en el pecho y en tus patas.


Pero ahora hace unos días

que no tengo noticias
de tu juguetón andar,
de tu sonido pequeño.


Pero ahora me pregunto:
¿qué será de vos?
¿dónde andarás jugando?


Te extraño:
brisa que llega y nunca parte,
alegría que lleva el aire
cual pluma y cometa.