Te preocupan tus cosas,
tienes temor de perderlas,
te angustia no poder verlas
y casi nunca reposas,
si se marchitan las rosas,
ya no quieres más tenerlas,
pero quieres desprenderlas
si las encuentras hermosas;
y ante tan constante apego,
no disfrutas esos bienes
siempre sufres en silencio;
mas como siempre te ruego
no apegarte a lo que tienes
o sufrirás, lo sentencio...