La influencia de Machado,
y el río Guadalquivir,
son partes de ese legado
que me inspiran a escribir.
En esos patios de ensueño
tras arcos y barandanas,
guardan los versos que sueño
para canciones gitanas.
Las que nos dio Camarón
envueltas en su flamenco,
te calan el corazón
al escuchar un fragmento.
Amor, pasión y lamento
brotan desde el cante jondo,
un profundo sentimiento
que te llega a lo más hondo.
Nos atraen las sevillanas
desbordantes de alegrías,
con sus letras tan cercanas
y el baile por bulerías.
Classman