Autodefensa del Ser
William Contraponto
El tiempo me acusa
con gestos velados,
pero mi alma rehúsa
los rieles trazados.
El discurso que seduce
es trampa vestida de celo;
tras el barniz de la luz
hay grilletes en paralelo.
Me alcé en silencio lúcido,
no por revuelta, por razón:
el mundo, de gusto apacible,
vende paz por la abdicación.
Lo que llamas verdad
tiene el molde del hábito;
repito: no hay libertad
donde el juicio es automático.
La alienación es proceso
que se pinta de alivio y color,
todo extrañamiento tiene precio:
el naufragio del pensador.
No me absuelvo del tejido,
soy parte y me implico, sí;
pero huyo del armazón
que vacía lo que hay en mí.
Responsable, alzo mi ser
sin corona ni bastión,
porque vivir es percibir
y negar la manipulación.