el brujo de letziaga

Qué tía más bruja...

 

Qué tía más bruja,
merodeando por el callejón a cada instante,
con su aspecto deprimente...

 

Masticando chicle,
y viendo como asan pollos en un restaurante,
sabiéndose fea y pobre...

 

Con su pelo cual nieve,
y en medio de una atmósfera que huele,
a la vieja luna maldice...

 

Todo en ella es posible,
incluyendo cualquier absurdo disparate,
que la haga sentirse libre...