Mientras mi corazón añora la presencia de un ser que me acompañe en la tristeza de mi alma, mi mente aleja cada pizca de esos sueños despiertos que tanto anhelo que se hagan realidad.
Me siento perdida en este mundo al que quiero obligarme a creer que conozco, pero ni los más simples paisajes puedo entenderlos. Siento un alma vieja deseando recuperar su vida plena, en la que las risas y las luces de un sueño hecho realidad estaban presentes.
Dime ya cuál es el propósito de seguir aquí, hundida en el dolor, rodeada de problemas y de personas a las que sólo les importan ellas mismas.
Dime ya cuándo puedo crear el mundo que he soñado, en el que mi niña interior salta de felicidad por haberlo logrado.
Dime cuándo mis lágrimas serán de alegría por haberme convertido en quien pensaba ser, y no por decepción y miedo al fracaso mientras me refugio entre cuatro paredes.
Una vez más quiero esforzarme, aun sin tener razones buenas para hacerlo...
Una vez más quiero ser fuerte...
Una vez más estoy deseando ser feliz...