La vida es una estampa,
cada año con una prueba inesperada,
con acontecimientos diferentes,
de preocupaciones lacerantes…
que resultan desconcertantes,
con dilemas insoportables…
tan difíciles de resolver,
cruzada de emociones contradictorias…
que a veces resultan demasiado cambiantes.
La vida es una interrogante,
que amanece casi siempre con buenos propósitos,
un transcurrir de circunstancias y sucesos…
que nos apuran habitualmente…
y otras como que nos embelesa.
Lo improvisado se hace presente,
a alguien se le cruza una mirada…
que tropieza con su semejante,
y es ineludible…pues la atracción se siente,
entonces surge la esperanza de un romance,
aparecen las sonrisas espontáneamente,
y parece como que el corazón explota,
los latidos se aceleran…
se desatan impetuosos…desbordantes,
y entonces como que todo vale la pena,
como que el mundo aún tiene esos momentos sublimes…
que nos llenan de sentimiento…
y nos enamoran ingenuamente.
Si la vida no tuviera estos lapsus de delirio,
si no nos sorprendería así…
no tendría sentido seguir existiendo.
La vida como en un carrusel…
va girando en un círculo constante,
monótona va…
una y otra vez con el mismo argumento…
hasta que repentinamente rompe el aburrimiento…
y nos pone frente a frente…ante la más bella experiencia,
ante la esencia del verdadero amor,
y tan solo por eso… vale la pena tenerla paciencia…
y seguirla viviendo paulatinamente.