PETALOS DE NOCHE

Moneda de plata...

Incandescente... 

Distante e íntima... 

En sueños sus cabellos líquidos recorren el viento dócil amarrando el aire con el aroma a tierra que enaltece el sabor a miel de las siluetas de sombras que sacuden la noche...

Ocre metálico... 

Onirico u superlativo... 

Mis párpados caen a través del cristal de tu mirada a la distancia, en un intervalo carnoso, mi sed se clava el verbo para morder el asfalto a través de las huellas abotonadas donde hemos sido amor y palabra... 

 

Y... Aquí... Donde me he perdido para buscarte y jamás dejar de amarte, entre paraísos u infiernos amarrar nuestros latidos de universo y nuestro fuego de hecatombe, donde somos caos para sentir renacer la vida... 

 

El frío recorre la piel secuestrada por tu breve tácito donde conjuga la estática de mi alma con la sonoridad tímida de tus labios besando el alba...