Amé
como quien no aprendió
a protegerse.
Soñé caricias
antes de tiempo,
besé el aire
donde creí que estabas.
Confundí tus palabras
con promesas
y te guardé
en el lugar más limpio del pecho
como si fueras a habitarlo.
Nunca supe querer a medias.
En mí
el amor no se administra:
arde
o se rompe.
Te busqué
en canciones lentas,
en la luna repetida,
en la idea ingenua
de despertar acompañada.
Quise quedarme
cuando tuve que soltar.
Soltar
me desarmó.
Estuve
cuando ni tú
sabías estar contigo.
No fui tan fuerte.
Me quebré
donde te esperé.
Creí que te quedarías.
Creí
que no me dejarías ir.
Hoy entiendo:
no dolió perderte,
dolió amar
sola.
No me reprocho el amor.
Me reprocho
haberme quedado
cuando ya no estabas.
Jesús Armando Contreras