Xwyz

El pez y el gusano

Este pez, otra vez

con fiebre, tras el mejor

gusano del mundo:

el gusano cuadrado,

el negocio redondo,

el sueño literario…

Salta y aguanta

fuera de la hoja,

el tanque aguanta

y gotea y gotea

hasta que lo cierran.

Otra vez, este pez

en mi pecho se zambulle

tras el gusano

en largas nubes

de filas de teatro,

en el acto de Romeo

cansado de subir

al cerro a juntar café.

El pez busca

hasta en la red

con el anzuelo

en el hocico

entre logaritmos

y quebradas,

quebrados y enteros,

los días doblados

llevando sacos.

Este pez bulle

y el gusano en el muelle

muerde su apetito

de números primos,

de primos hermanos

y amigos infinitos

que se acabaron.

Este pez atrapado

con un gusano

será comido por un rey

que un día comerán

otros gusanos…

El gusano presta,

el pez pide prestado.

Me hundo como tenor

en el canto, esta vez

el pez salta

y me tapa la boca

con mis hijos

y mi esposa,

quiebra, raja,

llora y besa,

consuela y abraza.

El pez baja

por la garganta,

descubre tripas,

rimas intestinas,

el píloro y el páncreas.

No lo ve, pero lo huele,

lo alcanza y se le escapa:

El gusano zarpa,

alza las velas

y le dice: adiós

amigo, adiós.