Un espejo quebrado refleja mi llanto
sus grietas dibujan la ausencia fatal,
mi anhelo deseado se oculta en el manto
de sombras que tiemblan en frío cristal.
Las cenizas reposan sobre mi memoria,
se apagan los fuegos que nunca encendí,
mi anhelo deseado se borra en la historia,
como un eco roto que muere en mí.
La lluvia golpea ventanas vacías,
sus gotas me hieren con su soledad,
mi anhelo deseado se ahoga en las frías
corrientes que arrastran toda verdad.
Y en la noche oscura mi voz se deshace,
los sueños se quiebran sin rumbo ni fe,
mi anhelo deseado jamás se rehace,
pues vive en la sombra de lo que no fue.