Rafael Riofrio Tacuri

El sereno idioma del amor y los recuerdos

Entre máquinas, escondites y risas bulliciosas

como niños inocentes jugamos tardes enteras

ella con sus ojos claros de suave luz temprana

yo con maderas construía promesas sin nombre

juntos mirábamos hacia lo infinito del cielo.

 

Medio siglo después apareció su figura

elegante y de mirada acerada por el dolor

parecía anidar un orgulloso silencio

roto a ratos por la viudez del tiempo

sin pasado herido, ni anhelos atrevidos.

 

Tomamos cafés endulzados con recuerdos

nos guiaban memorias y la atención recíproca

un beso robado abrió preguntas nuevas

pudor y curiosidad danzaron lentamente

aprendió la libertad con temor y valentía.

 

Cariño  sin prisa y pausas acordadas

con cada caricia se descubrió otra mujer

como si aprendiendo un idioma olvidado

no rompimos el pasado, lo ampliamos juntos

en fin, inventamos una nueva forma de vivir.