Gustavo Echegaray

Luna

Me gusta esta luna

que llega cansada

estos días del Año Nuevo,

blanca y sola,

como una señora

sin sombrero.

 

Abajo, la gente

se agita sin pausa

con fuegos, bombardas

y risas desatadas,

como si quisieran

despertar al cielo.

 

La luna brilla en silencio

para no espantar

los deseos recién nacidos.

 

A veces es uva,

a veces campana,

a veces un plato

donde cena la esperanza.

 

Luna, no te vayas

que este año nuevo

recién aprende a caminar.

Y alumbra mi camino,

que no quiero

caerme de mí mismo.