Delacroix
No mires así.
No ahora.
Ese gesto —
esa forma de querer partir —
es lo único que no debo perder.
Eres mi primo,
como un hermano.
Sí.
Pero hoy no.
Hoy eres la duda
mientras la luz vacila.
No mires así.
No ahora.
Hoy te pido quietud.
Te pido algo imposible:
que olvides quién eres
mientras intento retenerte,
mientras la sombra cae donde vacila tu boca,
mientras el azul no embellece:
contiene y corta.
El cuello blanco miente
para que el siglo te recuerde.
No mires así.
No ahora.
Si algún día
alguien convierte esto en broma,
no importa.
Tú seguirás aquí,
mirándome,
mientras intento no perderte
en cada trazo
de mi memoria.