salgo al tiempo
por aire
itinerante transgredo las rutas atestadas
de la fauna que no han matado aún
con los ojos en modo conspiración
recorro estas las últimas calles
de mi frágil pertenencia
cada tramo me expulsa
con sus sinsentidos y los pasos
se me entumecen a medida
que se queman las horas postreras
y otros seres asisten a peregrinaciones
consumistas
con miradas piadosas y turbias
tanta sangre tanto miedo
cómo pudiste perderte
queda tan poco de ti
me despojo no obstante
inicio mi fuga
hacia entornos que quizás no me esperen
me declaro de esta tierra desde ya
deshabitante e iluso
yo
en un corazón pueden latir dos vidas
la vida puede perderse en un instante
y así mismo encadenarse
para siempre a un corazón