Duván

Antes de las 3:00 a.m

Entonces… llegó un mensaje antes de las 3 a.m. y mi mente no supo cómo reaccionar ante la situación actual.

 

Se suponía que el tiempo había sanado la herida, que ya no volvería a sentirla. Pero ese mensaje reabrió lo que creí inexistente.

 

Mis emociones estallaron. Mi corazón, que pensó estar en calma, sintió un suspiro de amor que no supo controlar y volvió a quebrarse…

 

Justo cuando creyó que todo había quedado en el pasado.