Hoy mi canto es a la dama
que me inspira cada día
cuando atenta ella me llama
con tristezas o alegría.
Hoy mi canto le declama
a esa flor del mediodía
que ilumina como llama
y su nombre es poesía.
Y si escucha hoy este canto,
que a la dama le dedico
sabrá que la estimo tanto
y, por tanto, le suplico,
que acompañe mi quebranto
porque más me fortifico...