¡Créanme, señoras, señores!
No se puede hacer poesía
con el dolor patrio ajeno.
Por un lado con misiles
nucleares amenazando;
por otro, con tanques, aviones
y naves de juegos políticos,
formales, en tácticas de guerra.
No se puede vencer
con palabras a nadie,
en la actual violencia
moderna, posmoderna
o como se quiera nombrar.
Con reiterados saltos y contrasaltos,
económicamente globales,
o como se quiera calificar.
No se puede hacer poesía,
ni versos de amor,
ni cuestiones líricas
en la ilírica realidad
de estos tiempos,
de guerra, locura y escasa fe...
De mujer,
de hombre
humano/inhumano.
Hernán J. Moreyra