Poeta De La Otra Esquina

Año nuevo, imbéciles nuevos.

Se los puede ver pero más que nada
escuchar haciendo malabares
entre borracheras y cristales
sin que les importa de un carajo
el descanso del que esté a su lado
como si lanzasen un gargajo
celebrando vaya a ser que cosa
con su vida estúpida y tan sosa.

Se les puedes ver, por todos lados,
¡pobres y en pandillas desbordados!
como va el cobarde así en bandada
para por el número sentirse
con impunidad propia de cada
sensación de cómo dementirse
como de alienados y pavadas.

Y son tantos hoy y así mañana,
cosas que uno debe tolerar,
porque lleva las no de ganar
si enfrenta al imbécil y su parva.