En la cama desnudo duermo. ¿Fantasía?,
sí, muchas, que tantas no paro de soñar,
porque desnudo mi silencio es alegría
y a oscuras mi cuerpo no para de gritar.
Duermo desnudo para que la fémina me vea
en mi imaginación, que no es otro objeto
más natural mi cuerpo y se haga ligera idea
puede ser bello y no desdén por completo.
Duermo desnudo para que me bese ese viento
oculto y ante los ojos de Dios no sea cobarde
a la hora de la verdad ante persona sin cuento,
acostarme con ella (lo quiera) no sea ya tarde.
Octubre 2.025 NACHO REY