Roma.

RoAd, caminos que se encontrarĂ¡n

Tu poema llegó y me abrió el pecho.
No lo leí: me quedé a vivir ahí un rato.

El camino que escribiste no era una metáfora, era una invitación.
Tus letras sabían mi nombre antes que yo supiera cómo iba a latirme el amor así.

Me hablaste de varias cosas que amás de mí y yo me vi reflejada como nunca antes: con mis luces, con mis bordes, con esa forma mía de sentir hasta el fondo.

Me soñaste, y yo, que ya te venía soñando, entendí por qué mis poemas siempre terminaban en estaciones, en flores que vuelven, en restos que no duelen sino que enseñan.

Porque yo ya te había escrito antes de saberlo.
En primaveras que prometían quedarse, en veranos intensos, en inviernos donde aprendí a no soltarme.
Vos estabas ahí, en la idea del amor que resiste, en el amor que no se rompe cuando hay distancia.

Tu poema me recordó
por qué escribo.
Por qué sigo creyendo.
Por qué, incluso cansada, me quedo.

Yo te pienso en lo simple, en lo que todavía no tenemos pero ya existe en mí: despertarnos sin apuro, compartir silencios, reírnos de pavadas, hacer del mate un ritual y del abrazo una costumbre.

Te imagino en mi rutina como si siempre hubiera sido tu lugar.
En lo cotidiano, donde el amor no grita pero se queda.

Tu admiración me tocó el alma.
No por lo que dijiste de mí, sino por cómo lo dijiste.
Ahí supe que no me mirás por encima ni por ideal, me mirás de frente.
Y eso… eso es amor del bueno.

El camino que escribiste se cruza con el mío.
No como promesa vacía, sino como deseo que insiste.
Un amor que se mantiene de lejos pero no se enfría, no se pierde, no se olvida.

Yo guardo tu poema como guardo mis propios versos: con cuidado, con fe, con ganas de volver a leerlos cuando el mundo pesa.

Si tengo que pedir algo para 2026, no pido grandes cosas.
Pido estar.
Pido besarte.
Pido que la distancia se rinda.

Que este amor que supo sostenerse se junte, se vuelva cuerpo, presencia, hogar.

Que el camino deje de ser camino y sea nosotros.

Porque si de deseos se trata, vos, tu presencia, tu amor, sos mi mayor deseo en 2026 y en todos mis años. Te amo Adrián Alfaro