Las casas se decoran
con muérdago y guirnaldas,
las personas se alegran
y abrazan a su familia.
Para mí no hay emoción,
siento que todo es falso:
sus abrazos, sus sonrisas.
¿O quizás no sea eso?
Puede que sea mi vacío
el que rechaza sus abrazos,
o la lejanía de mi casa