Este amor apasionado
no es ficción ni fantasía,
se alimenta cada día
con cariño renovado.
Esa febril ilusión
es la suave melodía
que, a modo de alegoría
se escucha en el corazón.
Llena ese inmenso vacío
con la pasión que te entrego,
que es la flama de ese fuego
que se quema con el mío.
Es lo nuestro tan profundo
que suspiro por besarte,
y al oído susurrarte
sin ti, ni un solo segundo.
Ven y abraza lo prohibido,
que yo pecaré en silencio,
si con ello me sentencio,
nunca me habré arrepentido.
Classman