Entre latidos, entre el espacio de estos,
Allí donde las palabras no son necesarias,
Una conexión que nos une, sin tocarnos.
No son tus ojos, ni tu sonrisa,
Lo que me enamora, aunque me pierdo en ellos.
Es el ritmo de tu alma, aquel eco de tu voz,
La forma en la que me entiendes sin preguntar.
Caricias en susurros,
Un recordatorio de este sentimiento,
Esto no es solo piel,
Es la complicidad, el entendimiento.
Es la distancia, te siento cerca,
En el silencio, te escucho hablar.
No nesesito verte para tenerte,
Ya que en mi mente, estás aquí siempre.
En las noches de insomnio,
Noches en vela,
Y mis noches de paz.
Aquel espacio que llenas con tu esencia.
Un amor de almas, un lazo que no se rompe a pesar de la distancia.
El silencio del mundo.