Y descalzo, doy mis pies a la tierra
a cada paso que ando
y a cada pisar, sangre derramo
sin dolor que me detenga,
sin mas afán que andar, avanzo
recorriendo camino de vida
a cada paso, a cada herida
entre baches y entre piedras
dejo mi ser y mi cuerpo,
mi aliento y mi saliva.
Camino por sendas, por lugares
arrastrando tantas penas
que a cada paso, sangro y muero
que a cada golpe me sintiera
caminar dejando sangre.
Bajo barrancos, laderas
de un camino que no acaba
y con sangre van marcadas
esas huellas que no cesan
ese andar, que se tropieza
por los costados del alma.
Vida que das tu camino
para andar haciendo pasos,
y a cada metro que ando
mas me siento peregrino
de una senda que se pasa,
y entre arbustos del olvido
entre valles de esperanza
a cada paso se derrama
mi sangre, a cada latido.