Ese rebaño
Me digo cómo es bello el trabajo del pastor,
Así que veo cada cosa susceptible cómo el mal menor,
Allá hay su rebaño, todo unido sobre el prado,
Donde hay el perro a guardarlo, cómo mejor aliado,
El pastor se acerca y con un silbo les llama,
Con su fortaleza de hombre cuidadoso que les ama.
Cómo son bellas y mansas las ovejas,
Así que mantienen su pelaje blanco,
Y yo me toco con mucha felicidad las cejas,
Al ver así hermosas, sentado sobre un banco,
A descansar por las fatigas al escribir estas rayas,
Al ver estos campos verdes de mentes sabias,
De mentes sabias de pastores que rezuman de cansancio,
Cansancio por la justa labor con su ganado,
Y yo que dejo que mi alimento se hace rancio,
Encantado de así tan belleza que advierto en cada lado.
Del 26 de diciembre del 2025
Escrito por Paolo Sobredo,
Saludos desde Italia y Feliz Año Nuevo
Vean bien: desgraciadamente ayer noche tuve algunos problemas, pues hoy he publicado mi poema otra vez. Disculpadme por el descuido. Hasta pronto.