A ese sueño que al mundo me ata,
Que me besa y me atrapa en su cuna,
Que me reviste de azufre y plata,
Y proyectando en el mar su luna,
Es alarido que un pecho desata,
Queriendo ver tras un tul de bruma
El regalo que a mis versos mata,
Rezando por tener la fortuna
De ser uno contigo, mangata.