Mujer y Malecón
El olor en el aire marca sin duda
la presencia del mar caribe
a lo lejos se deja escuchar un batá
y ante la protección de la ciudad
aquel viejo hormigón que guarda amores
ahí, ante mí, te haces presente.
Tu esencia con la carga de ancestros
de la unión perfecta de las pieles
junta del negro y el blanco
haces gallardo recorrido
a lo largo del Malecón
el que se desvanecerse
cuando la visión solo se posa sobre ti
pareciendo que flotara tu belleza sobre el mar.
Envidia se engendra en mi mente
al impregnarse de deseos
cuando al ritmo del péndulo de tus caderas
marcas el paso de mi tiempo
bendita la saya que ceñida a tu cuerpo
detalla las curvas de tu perfecta figura.
No quería, pero paso, así fue
cuando en tu mirada me perdí
y esos ojos miel dulcemente me envolvieron
enredándome en tu cabellera
haciéndome cautivo de la esencia
de tabaco, caña y ron
que compone tu piel…
solo tu mulata, solo tu mujer cubana.
Tomemos nuestras manos y de nuestras vidas hagamos un son eterno.
Jesús Pérez Rubi / Andariego
26/11/2020