Volaron los sueños anhelados,
Quedaron los menos deseados.
Otra vez con el pecho alborotado,
Las mariposas, sin flor quedaron ..
Pero quedó la taberna de al lado,
Junto a Morfeo y el Dios Baco.
Este será el último poema dedicado,
Mientras tú brindas en los labios
De cualquier mujeriego tarado.
Yo seguiré en la taberna de los recuerdos,
Que la botella de ti me ha contado.