Enero trae su frío,
pero también abrigo.
Febrero, con sus juegos,
pinta el cielo de riego.
Marzo mueve las flores,
y abril sus mil colores.
Mayo canta en los patios,
y junio trae los ratos.
Julio da sol y playa,
agosto invita a la baya.
Septiembre, con sus hojas,
nos despierta y sonroja.
Octubre viste de bruma,
noviembre guarda la espuma.
Diciembre cierra el año
con abrazos y un pequeño rebaño.
Gracias a cada mes,
por su risa y por su tez.
Gracias por lo que das,
por la luna y por su paz.