ubik

MIRAMIENTO

Se me iba aflojando 

el morir

con la osamenta de una hora indecisa,

como la brisa pegada a las cortinas 

como la luz roma 

de un escaparate estancado,

 

untados 

en un gris fofo

amanecíamos tuertos de orfandad 

 

como si la lluvia no danzara 

con el enigma de la floración

de un oleaje 

que nos anuncia

la espada de Narciso

desvaneciéndose en su propia espuma

 

como si nadie supiera

del silencio

escrito desde la nota insomne 

del amor 

 

donde la estatua del alma 

se acuna 

a la sombra de cenizas.