β‘
Cruzas mi puerta cada día, a la hora exacta,
como si el destino aprendiera tus pasos
y los repitiera frente a mí.
β‘β‘
Cuando alzamos la mirada,
el tiempo queda suspendido,
como si ambos retuviéramos
ese hilo invisible que nos une.
β‘β‘β‘
Una leve sonrisa cruza el aire,
y el chispazo que nace de ella
amenaza con revelar
un secreto que elegimos no tocar.