CAMINANTE DE SU PROPIA HISTORIA
En el sol que cae sobre tu rostro se ve el pulso firme de un hombre que avanza, paso a paso, sin pedir permiso, dejando atrás lo que pesa y cargando al frente lo que sueña.
Hay una historia escrita en tu mirada, un cansancio que no rinde, una fuerza que no se explica, solo se siente.
El camino largo te conoce,
conoce tu sudor, tu esfuerzo, tu constancia; sabe que no te detuviste cuando la vida quiso frenarte, que seguiste igual, con el pecho abierto, con el corazón entero.
En tus ojos brilla ese fuego silencioso que tienen los que pelean por lo suyo, los que se levantan temprano y vuelven tarde, pero siguen creyendo en mañana.
Y aunque el sol te marque la piel, aunque la sombra aún no llegue, vos caminás igual, firme, derecho, porque sabés que cada paso tuyo es victoria.
Estas fotos no son solo fotos:
Son testigos de tu lucha, del hombre que se forja mientras el mundo pasa a su lado.
Vos seguís, caminante obstinado hacia tu mejor versión, hacia la vida que querés, y hacia el amor que merecés.