Mario Rodolfo Poblete Brezzo.

NeftalĂ­...

Pablo Neruda, poeta de proa.

Crepusculario y los versos tan tristes,

citas y nunca tal vez aprendistes

y leerías escritos en coa.

 

Los mascarones navegan el Loa.

Congrios rapean que tú los hervistes

y la receta en librillos servistes,

cuándo la mar se tragó la canoa.

 

Yo recogí por la chucha bandera

y defendí con honor lo que creo,

solo una vez fue feliz la ramera.

 

Cómo chileno ni sé lo que leo,

pero en el verso no tengo frontera...

¡Ya que yo soy mascarón del ateo!

 

Autor: Mario Rodolfo Poblete Brezzo.

Tintero Escarlata.

20 de Diciembre del Año 2025.

.................

 

Análisis Quirúrgico del Autor sobre su creación.

 

Una de las adicciones más notorias y poco conocida de Pablo Neruda que era un gran coleccionista, fue coleccionar, Mascarones de Proa, de diversas embarcaciones en diferentes lugares del mundo, para traerlos a su casa de Isla Negra en el litoral central de Chile.

Eso dice el primer verso.

Los otros tres del primer cuarteto, son encarar a la mayoría de chilenos que hablan de Neruda, por hanga o por manga y lo único que saben de su obra es: \"puedo escribir los versos más tristes esta noche\". Y de ahí no pasan. Otros pasan más allá, quizás hasta el final del poema, pero hasta ahí llegan.

Por eso la ironía de citar primero\"Crepusculario\", antes que...\"los versos más tristes esta noche\", que se editó en 1921, tres años que Crepusculario, editado en 1924.

Obviamente porque la mayoría de los admiradores de Neruda, ni siquiera eso saben.

Las razones del porqué lo citan, son una cantidad bastante grande y por diferentes interpretaciones de su vida que hacen los videntes chilenos y de otras nacionalidades, no solamente sobre él.

Pero hay una gran proporción de estos pseudos admiradores que no solo no lo leen, si no que no lo entienden y quizás lo entenderían si lo leyeran en \"coa\", que hace tiempo dejó de ser el lenguaje de los delincuentes habituales, por que se lo vendieron en barata a los ignorantes y lumpen asociados.

Una sutileza de mí parte para la sociedad chilena de lectores de intelectuales nacionales y extranjeros, de la cuál el 75% lee seseando. El 25 % restante, lee. Si comprenden la lectura no lo sé.

Lo que sé, es que yo el año 1978, en que rendí la prueba de aptitud académica, en la parte verbal saqué mi puntaje más alto llegando casi a los 800 puntos.