Y es que el vaho habría determinado
nuestra eternidad.
O lo anhelado en el recuerdo.
Giraban los pétalos por tu cabello,
similares a la densidad del desvelo.
Completamente yo me quiebro.
En la luna sigan existiendo,
los admiraré con despecho.
La mosca abre camino a gusanos
en mi plato. No he probado bocado.
Y en el cielo siguen destellando.
El dolor en mí se va acumulando.
Cuánta memoria he llorado.
Aunque no quiera, sigo intentando.