Jose de amercal

Nuestras almas

En el tapiz del tiempo, nuestras almas danzan,

unidas por un hilo, que el destino alcanza.

En cada vida, renacemos al unísono,

buscándonos a tientas, con anhelo insólito.

 

Quizás fui un guerrero, y tú, mi dulce reina,

o yo un trovador, y tú, mi musa plena.

No importa la forma, ni el tiempo ni el lugar,

siempre nos encontramos, para volver a amar.

 

Atravesamos siglos, océanos y cielos,

guiados por la fuerza, de nuestros anhelos.

Reconocemos nuestras miradas, al instante,

y el amor renace, radiante y constante.

 

Aunque la memoria, se desvanezca a veces,

el corazón recuerda, esos dulces creces.

Un déjà vu profundo, nos invade el ser,

y sabemos que juntos, debemos volver.

 

Así, una y otra vez, nos reencontramos,

en un eterno ciclo, que celebramos.

Porque nuestro amor, trasciende la existencia,

y se manifiesta, co Lon sublime persistencia.