Tilín, talán, dice el bronce
desde la torre mayor,
y el aire claro responde
con un eco de amor.
Dicen: “Paz sobre la tierra,
pan y luz para el hogar;
que se cierre toda guerra,
que es tiempo de perdonar”.
Cuando el niño oye el sonido
sabe bien, sin explicar,
que Dios viene hecho latido
para al mundo despertar.