Como bardo que amar es su destino
van mis sueños sembrando poesía;
cada letra que escribo es sinfonía
de un suspiro que se hace dulce trino.
Yo nací con ensueño cervantino
de encontrar de la vida su armonía;
y pintar con vis versos alegría
es de mi alma bendito y bello sino.
Es mi pluma un heraldo que trasmite,
del amor, el sublime sentimiento;
pues posee la voz que siempre emite
de justicia y de paz el gran portento;
siendo esencia de luz que me permite
invadir de bondad el pensamiento.
Autor: Aníbal Rodríguez.