Autor: Darío Daniel Lugo
Donde el ser se sumerge en lo más hondo,
deja de ser quien era,
para transmutarse en lo imperceptible:
lo que no se puede ver, ni sentir, ni escuchar.
Todo alrededor se altera,
lo que era dicha, ahora es desdicha.
Allí, se convive con el silencio y la oscuridad
en su más pura y abrumadora expresión.
Las preguntas flotan sin eco,
sin respuestas posibles;
todo se torna inentendible,
más allá de nuestra percepción.
¿Quién eres en verdad?
¿Cuál es tu propósito, tus metas?
¿Deseas ser recordado por quien fuiste
o ser olvidado por lo que no lograste ser?
Observa tu entorno,
penetra en tu interior,
y sostén la mirada.
En la penumbra o en la luz,
porque un capitán jamás arria su vela
en la furia de las peores tempestades.