No me gusta el frío. Me gusta el calor, lo vivo, lo intenso.
Pero la lluvia cae igual.
Como la vida.
No pregunta si estoy lista, no avisa, no se adapta a mis gustos.
Cae.
A veces lo hace sola, pesada, larga, como esos días en los que todo duele y no hay refugio.
Otras se mezcla con sol y confunde,porque hasta en lo bueno hay algo que incomoda.
Hay lluvias que no traen arcoíris,
solo barro,silencio,espera.
Y aun así, hay que atravesarlas.