Un angelito divino
se presentó de repente,
como suspiro silente
y un dulce aliento tan prístino;
ven y orienta mi destino
manantial vivo y presente;
una eterna llama ardiente
estrecho e interno camino;
eres fragante hermosura,
una colorida flor
que crece en mi corazón;
cascada cristal, ternura,
con fundamentos de amor
e inextinguible pasión...