CÓDIGO DIVINO
Tienes la clave
que activa mi entendimiento.
Tengo la llave que
que abre tu corazón.
Tienes el soplo que anima mi esperanza.
Tengo la nota que completa tu canción.
Somos fibras que conforman un tejido,
piezas incompletas
que sólo conectadas encuentran su razón.
Cada alma es un signo
de un código divino,
un mensajero enviado
a culminar la aventura de su misión.
Todas las lenguas juntas
traducen la lengua del Creador.
Todos los credos juntos
descubren la senda del amor.
Todas las manos juntas
moldean un solo corazón.
Cada paso que damos
construye la senda que nos devuelve a Dios.