Muy pronto
serás
un anciano,
y tal vez aún
estás muy
joven
para pensar en eso,
o tal vez ya lo eres,
en fin.
Si aún no lo eres,
solo te puedo
decir
que ahora,
mientras
esperas
a que llegue
esa etapa,
que no lo hagas
con prisa.
Y si posees
mucha prisa,
detente
en cada momento
importante;
contémplalos,
ámalos,
porque cada uno
de ellos
también se irán
con esa misma
prisa con la que
tú estás
viviendo la vida.