¿Me permites sentarme a tu lado esta noche?
Anhelo velar tu sueño, absorto en la contemplación de tu hermosura. Seré el silencio vigilante, te lo prometo.
Ahuyentaré las sombras, los fantasmas de la noche, y no dejaré que la oscuridad ni los terrores hurten tu paz. Quiero ser tu guardián, el héroe discreto que venza a cualquier monstruo que aceche bajo tu cama.
Al alba, cuando el sol anuncie un nuevo día, ya no estaré.
Pero antes de partir, dejaré una taza de café humeante junto a ti, como promesa de mi cuidado.