Se fue la luz, se fue alba y fue la partida,
deje el arroyo, el sauce y el hogar;
llevo en el pecho herida de la vida
más llevo un mapa para regresar.
Que cante el viento y que cante el suelo
que mi recuerdo no se va a morir,
mi amor es claridad bajo aquel cielo
y mi destino es siempre volver alli.
Por valles duros y montañas frias
cruce fronteras, mares de dolor,
pensando y más contaba yo los días
el pensamiento era mi protector.
Y aunque la noche es larga y no termina
se que la fuente me espera otra vez,
la fe me alienta, el alma me ilumina
para cumplir la ultima promesa ¿ves?
UnaNocheDeLuvia.
©Violeta