Autor: Darío Daniel Lugo
Dime, bello velero,
que yaces anclado en mares oscuros;
sin capitán, sin rumbo, ni destino.
Te rodea el silencio.
Las olas golpean tu incierto porvenir,
sin saber
si alguna vez serás hallado por el tiempo.
Suelta el ancla y navega
por los confines de las inmensas nieblas
que habrás de encontrar.
Tras tus travesías habrá sombras,
pero el faro
has de hallar.