JUSTO ALDÚ

SONETO A LA SOLEDAD (Rima imperfecta)

Soledad, vieja dueña de mi estancia,

te sientas junto al fuego de mi herida

y giras, silenciosa, en cada vida

que vaga entre naufragios y distancia.

 

Eres un faro gris en la constancia,

la voz que cruza intacta la caída;

un tiempo sin reloj, sin despedida,

que pule mis aristas con templanza.

 

A veces tempestad, a veces calma,

entras sin llamar y rozando el alma

con dedos de ceniza y de ternura.

 

Y aunque tu sombra pese y me desguarne,

sé que sin ti mi espíritu no aprende

el arte de crecer desde la hondura.

 

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2025

¿Que es la soledad?
¡Cómo primavera,
buena compañera
y sin condición!
Nada te perturba
ni existe un reclamo
por eso le llamo
¡Mi liberación!

Freddy Kalvo.