Otoño,
hostilidad que rodea , fuera de la burbuja
pestilencia, podredumbre, que nos rodea
halitosis en el ambiente, los falsos rumores
se penetran como el humor del cigarro.
Como perros , aprendemos a vivir con las pulgas
esperando aquel suspiro de esperanza de aquella
luz celestial, ¿una palabra bastara para sanarnos
de aquella miseria?
En una estepa , con hojas caídas , el frio el unico
fiel acompañante , la muerte recorre , el rojo espeso
abunda , color necesario para alcanzar la paz.
Buscando algo de calidez , fuego que calme la mente,
violines de ébano , que resuenen en la cabeza, pues la
luz la salida ya anda cerca.