Sir Frido D\'Antuna

El Esclavo Viejo.

Y fue entonces cuando el Esclavo Viejo se declaró oficialmente esclavo y gritó alto y claro.

¡¡ Abúsenme !!

Automáticamente se escuchó, entre los presentes, como una explosión de júbilo por un triunfo largamente peleado.

Y toda la jauría

aulló al unísono

¡ Aleluya ! ¡ Ameeeén !

Y entre saltos de alegría y miradas de complicidad, encendieron todas sus luces, afilaron los colmillos y empezaron a preparar sus fiestas tradicionales y a fabricar los tambores

con el pellejo nuevo

de su viejo esclavo.

 

Insaciables, 

cómo siempre.